martes, 10 de enero de 2017


Una ciudad dividida en 2 dos mundos diferentes.

La historia de un muro que condiciono la vida de miles de los habitantes de Berlín.


La construcción del muro de Berlín conformo uno de los momentos con mayor trascendencia de la historia del siglo XX. Hace ya 27 años que el muro cayo, el 9 de noviembre de 1989, tras haber tenido 28 años la ciudad de Berlín separada en dos.

 ¿Por qué se construyó el muro de Berlín?
La historia de porque se construyó este muro tiene sus orígenes en el final de la Segunda Guerra Mundial, pues Alemania quedo dividida y Berlín a su vez también quedando dividido en 4 partes: estadounidense, francés, inglés y soviético. Esto dio lugar a una negativa relación entre los aliados y los comunistas. Esta mala relación fue incrementando llegando al punto de que surgieron dos tipos de monedas y a su vez dos alemanias diferentes. Ahora bien, se formaron dos repúblicas, la Federal Alemana formada por los ingleses, franceses y estadounidense y la Democrática Alemana por soviéticos quedando así la ciudad divida en dos. En los siguientes años el lado soviético sufrió grandes problemas económicos, sin embargo, el lado occidental prospero.  Este progreso por parte de la parte occidental provoco el traslado de los berlineses. Ante esta situación el lado soviético decidió levantar un muro la noche del 12 de agosto de 1961. No necesitaron más de un día para colocar en el muro una alambra provisional de 155 kilómetros. Esto creo problemas en el tránsito de vehículos y personas que trabajan en la otra parte de la ciudad. Hay que destacar a Günter Litfin, que fue la primera persona que murió al intentar traspasar el muro y lo peor de todos es que solo intentaba cruzarlo para volver a su hogar y poder continuar trabajando. El muro comenzó siendo de ladrillo, pero a cabo siendo de hormigón. En el periodo de 1961 a 1989 más de 5.000 personas intentaron cruzar el muro.


 La caída del muro se produjo el 9 de noviembre de 1989 y esta se produjo por la motivación de los ciudadanos por la apertura de las fronteras entre Austria y Hungría. ¿Y porque esto motivo a los ciudadanos? Pues bien, cada vez más alemanes viajaban a Hungría para pedir asilo en las distintas embajadas de la República Federal Alemana. Esto molestó al gobierno de la Alemania oriental y empezó a poner restricciones. Fue entonces que miles de alemanes del este empezaron a manifestarse. Estas manifestaciones obligaron al gobierno a anunciar que el paso hacia el oeste dejaba de estar prohibido. El 9 de noviembre de 1989, miles de personas se agolparon en los puntos de control para poder cruzar al otro lado y nadie pudo detenerlos, de forma que se produjo un éxodo masivo.

Al día siguiente, se abrieron las primeras brechas en el muro y comenzó la cuenta atrás para el final de sus días.

Resulta funesto ver como familias y amigos han estado sin verse durante nada más y nada menos que 28 años por conflictos que ni les incumbieran.

                                                                      Myriam Ruiz Núñez

Cocinero español frente a Donald Trump


Donald Trump el presidente electo de Estados Unidos, además de empresario, político, celebridad televisiva y escritor ha demandado recientemente a el cocinero español José Andrés, impugnándole una multa de nada más y nada menos que 10 millones de dólares que en euros son 9 millones.


 ¿Y a que se debe esto? Resulta un poco absurda la causa por la que el actual Presidente americano ha demandado a este chef español pero la cuestión es la siguiente: como ya sabréis cuando este anuncio su campaña para las elecciones presidenciales hizo una serie de comentarios ofensivos hacia los inmigrantes dejando claro que era racista. José Andrés el cual abriría un restaurante en un hotel de lujo del magnate decidió no hacerlo en protesta por sus declaraciones racistas contra los inmigrantes. Es decir, romper el pacto con Trump. Tras romper el acuerdo, Trump decidió interponer una demanda, en la que alegaba que la negativa del cocinero a gestionar su restaurante principal del International Hotel, en Washington, el cual abriría el año próximo, le había ocasionado "pérdidas y daños por valor de millones de dólares.

El empresario español alegó que, como un orgulloso inmigrante español, y como ciudadano americano recién naturalizado, consideraba que todos los seres humanos merecían respeto, independientemente de su estatus migratorio. José Andrés añadió  “Los comentarios recientes y despectivos de Donald Trump sobre los inmigrantes hacen imposible para mí y mi empresa seguir adelante con la exitosa apertura de un restaurante español en la propiedad Trump”,

Ahora bien, se ha iniciado lo que se conoce como Campaña de 'crowdfunding' para ayudar al chef José Andrés a pagar a Donald Trump. Esta campaña ha sido lanzada por un ex diplomático mexicano en internet para recaudar fondos a favor del cocinero español.

La campaña recibe el nombre de 'Ayuda al cocinero José Andrés contra la demanda de Trump', y lleva recaudados 6.767 dólares en tan solo 13 días. El objetivo de la campaña es alcanzar los 100.000 dólares.

                                                                Myriam Ruiz Núñez

¿Conseguiremos algún día acabar con la pobreza?

La carga del hombre blanco; el fracaso de la ayuda al desarrollo es el título que William Easterly le dio a su libro. Este es un economista estadounidense que fue despedido del Banco Mundial y esta es su respuesta. El nombre del libro refiere a la carga que posee el hombre blanco para erradicar la pobreza y su fracaso a la hora de acabar con esta.

¿Porqué no funciona la ayuda internacional?
Resulta a veces trágico ver la manera en la que los países ricos intentan ayudar a los pobres, pues no obtienen resultados. ¿A dónde han ido a parar esos millones de euros invertidos durante tantos años?  Es obvio que el dinero está siendo malgastado pues no consiguen que lleguen a quienes de verdad lo necesitan. Como es posible que los niños pobres moribundos no reciban medicamentos de 12 centavos, mosquiteras de 4 dólares o donativos de 3 dólares a cada madre para evitar miles de muertes infantiles, mientras que los niños ricos y sanos si reciben su ejemplar de Harry Potter. Resulta frustrante.
La ayuda internacional fija grandiosos objetivos que resultan inaccesibles, establecer un objetivo prefijado (Objetivos del Milenio) y grandioso resulta absurdo porque no hay ninguna razón para suponer que dicho objetivo resulte asequible a un coste equitativo con los medios disponibles. No tiene ningún sentido, por ejemplo, plantearse como objetivo que una oveja gane una carrera, ya que ni el mejor de los entrenamientos es capaz de crear una raza de ovejas ganadoras de carreras. En cambio, tiene mucho más sentido preguntarse ¿Qué cosas útiles puede hacer una oveja? Puede alimentar bastante bien a una familia con un suministro constante de leche, mantequilla, queso y por infortunio para la oveja, carne, además de proporcionarnos piel para ropa. Evidentemente uno puede ganar carreras si tiene un caballo o un perro con madera de campeón; pero podemos analizar muchas experiencias que demuestran que los organismos de ayuda son ovejas, no caballos ni perros de carreras.
¿Y qué podemos hacer nosotros al respecto?


Es más que obvio que hay un papel para todos aquellos que se preocupan por los pobres. La gente cree que con donar simplemente una cantidad de dinero al mes ya están ayudando a los pobres, pero el problema es que ignoran a donde va a parar ese dinero. Confían en los organismos de ayuda, pero tanto los organismos como los donantes de dinero desconocen si ese dinero llega realmente a los pobres, pues los pobres no tienen poder suficiente como para comunicárselo a los de arriba. No poseo una solución al que hacer, pero les puedo asegurar que adherirse a planes grandiosos no es la solución, lo único que les recomiendo es que intenten conocer si eso dinero está ayudando de verdad a los pobres del mundo.

                                                                              Myriam Ruiz Núñez

lunes, 14 de noviembre de 2016


13 mil millones de euros, ¿un beneficio o una pérdida?


Irlanda es un país que posee una política económica ventajosa para grandes empresas como Apple. Sin lugar a dudas, lo que tanto llama la atención a las grandes compañías del mercado tecnológico, son las ventajas económicas que ofrece el país.

Irlanda actualmente posee un impuesto de sociedad muy bajo, un 12,5%, lo que permite a las empresas establecidas en este país cotizar muy por debajo de lo habitual, es decir, pagar menos impuestos de los que pagarían en otros países del mundo; esto a su vez aumenta los beneficios económicos de las sociedades allí instaladas. Esto podríamos traducirlo a que mientras menos pagas, más ganas.
La cuestión es la siguiente; La famosa empresa de la manzana mordida conocida como Apple ha estado beneficiándose del régimen fiscal que posee Irlanda absteniéndose de pagar impuestos durante más de 10 años. Irlanda ha otorgado ventajas fiscales a Apple, teniendo esta que pagar menos impuestos que el resto de empresas. Esta ventaja ha sido ilegal y es por ello que ahora Apple debe pagar una cantidad de 13 mil millones de euros a Irlanda para compensar lo no pagado durante este periodo de tiempo. El gobierno irlandés se ha mostrado contrario a la decisión tomada por la comisión europea de cobrar esta cantidad de dinero. Irlanda es un país que si acaba cobrando está multa implicara 2.800 euros por habitante de Irlanda o podría cubrir su presupuesto sanitario para este año, o construir 100.000 viviendas sociales o reducir su voluminosa deuda. La pregunta es ¿Por qué Irlanda rechaza estos 13 mil millones de euros que supondrían un beneficio para el país?  El gobierno irlandés piensa que, esta jugada pondría en peligro el procedimiento tributario que es primordial para su política económica para atraer a muchas multinacionales como Google o Facebook.

Pero no solo hay que sacarle desventajas a esta situación de impago por parte de Apple, debemos destacar que esta gran empresa es generadora de muchos puestos de empleo que cotizan y originan ventas que portean su IVA correspondiente, por lo que podríamos decir que la actividad de Apple genera riqueza allí donde se erigen. El propio país afirma que no desea cobrar estos impuestos porque Apple ya ha pagado lo que debía.

Queda abierto este dilema, ya que Apple se niega a pagar esta cantidad al igual que Irlanda se opone a cobrarla.


                                                                                                       Myriam Ruiz Núñez

viernes, 28 de octubre de 2016

                                   
                                               LA SOLUCIÓN PARA EL CONGO

Una solución clara para la Guerra actual que está viviendo El Congo es difícil de dar, es por eso que ya se cumplen más de 20 años desde su comienzo y la situación sigue igual o peor. El principal problema que engloba a todos los que le suceden es el egoísmo. Es casi inexplicable como siendo uno de los países más ricos del mundo debido a la cantidad de minerales que albergan sus suelos, la gran parte de los congoleños vivan en extrema pobreza. El cobalto, cobre, titanio o coltán son algunos de los muchos minerales que posee El Congo. Materiales esenciales en el mundo actual, en el que se está dando el boom tecnológico. El consumismo es una de las características principales de los ciudadanos de los países más desarrollados, ordenadores, teléfonos móviles y cualquier otro dispositivo inventado precisan de esos materiales para ser fabricados, así como sistemas de armamento de las grandes potencias mundiales.
También debemos sumar la poca efectividad que han tenido los diferentes líderes al mando que ha tenido el país.  Ha sido una nación con muy mala suerte en cuanto a lo que gobierno se refiere, en la que sus líderes no han favorecido al bien común.
Sumando estas causas obtenemos la situación actual, y deducimos que la única solución plausible es sencilla pero no fácil de llevar a cabo, la fraternidad. Si todos los ciudadanos del mundo supiesen que tras el lanzamiento de la Play Station 2 se registraron más de un millón y medio de congoleños fallecidos, si se diese a conocer la situación por la que pasan cada día millones y millones de personas, habitantes de El Congo, que no han elegido donde nacer y tienen que soportar el vivir en una constante incertidumbre.



A lo largo de la historia el pueblo se ha levantado en numerosas ocasiones, se ha alzado ante vergonzosas injusticias y ha conseguido ser escuchado y ayudar al cambio y al progreso ¿y ahora? ¿Qué ha cambiado? Quizá el miedo de los países occidentales a que les quiten esa “maravillosa” forma de vivir, quizá el miedo de las cabezas de los diferentes gobiernos de las potencias mundiales a perder poder, fortuna, o quizás el miedo de un pobre ciudadano africano a ser aniquilado de la forma más cruel por pedir un poco de paz.

¿Acaso no es lo suficientemente clara la solución? Pues parece ser que no, cada vez encontrar una solución se ve más negro. La fraternidad y la solidaridad son simplemente dos palabras, pero, dos palabras que son la puerta a llevar al Congo un poco de esperanza. Y es que los ciudadanos africanos no piden que no se extraigan minerales de sus suelos, porque eso más que una solución sería un problema. Ellos solo quieren paz. Necesitan un gobierno que vele por su seguridad, que haga justicia de una vez. No necesitan personas avariciosas que con tal de obtener millones de dólares a su alcance en su derecha, no miren la cantidad de vidas pérdidas de la peor forma a su izquierda. Aquí entran no solo millonarios con ansias de tener más, sino que también ciudadanos de todo el mundo que desean tener el último modelo en móvil, televisión, ordenador…

Los congoleños necesitan que paremos un momento. Que nos concienciemos y que alguien dé el primer paso, se siente en una mesa y estudie de que forma se podría llegar a un acuerdo justo para todos. Que se pongan todas las cartas sobre la mesa y que salgan a la luz de cantidad de barbaridades que se están cometiendo. Sienten rabia, dolor y tristeza ¿y quién no? Ellos quieren Paz. Todos merecemos una vivienda digna, agua potable, alimentos, una educación, etcétera. Pero sobre todo, todas y cada una de las personas merecemos vivir, estar tranquilos y no pensar que cabe la posibilidad de que mañana un grupo de soldados rebeldes armados, financiados por los recursos minerales de mi tierra, pueden llegar y quitármela a mí  y a mi familia de la forma más cruel.

Solidaridad y Fraternidad. Ayuda de los que han tenido suerte, amabilidad y no egoísmo. Esa es la solución para la guerra de El Congo.
                                                                     Por Begoña Alonso